ADMINISTRADOR BLOQUEADO

El gobierno pro occidental de Ucrania hizo ese llamado aunque tuvo que reconocer que las fuerzas de seguridad se han mostrado impotentes e incluso han colaborado con los secesionistas pro rusos.

«La tarea más importante es impedir que el terrorismo se extienda a otras regiones», dijo el presidente interino del país, Alexander Turchinov, en una reunión con los gobernadores de las regiones y los responsables de Seguridad y Defensa.

El mandatario denunció que los «terroristas», como llaman a los separatistas de las zonas donde los rusos o sus descendientes son una clara mayoría, planean para mayo sabotajes en seis regiones surorientales del país: Jarkov, Odessa, Dniepropetrovsk, Zaporozhie, Jersón y Nikolayevsk.

«Le pido a los dirigentes y a los responsables de seguridad de estas regiones que redoblen sus esfuerzos. Pronosticamos actos de sabotaje. Según nuestros servicios secretos, se encuentran en fase de preparación», dijo Turchinov.

Paradójicamente, el presidente interino llamó en las mismas declaraciones a «no sembrar el pánico».

La denuncia sobre nuevos ataques independentistas se produjo momentos después de que se informaba que fuerzas pro rusas habían tomado el ayuntamiento y la sede de la policía de la ciudad de Gorlovka, en el sureste de Ucrania, según las agencias de noticias Efe y Ria Novosti.

Los separatistas, vistiendo uniformes de fajina, entraron en los edificios sin disparar un tiro en esa ciudad de 250.000 habitantes y ubicada a unos 40 kilómetros al norte de Donetsk, capital de la región homónima que desde hace un mes es escenario de una sublevación contra Kiev.

La toma de edificios federales en el sureste de Ucrania, donde los independentistas tienen una importante mayoría, se intensificó en las últimas horas. Ayer, activistas pro rusos tomaron las sedes de la fiscalía y el gobierno de la región de Lugansk, en la ciudad del mismo nombre.

Ante ello, el gobierno de Kiev tuvo que reconocer la escasa eficacia de sus fuerzas de seguridad e incluso reconoció su colaboración con los secesionistas.

«Es difícil admitirlo, pero es así. La inmensa mayoría de los miembros de los cuerpos de seguridad en el este no son capaces de cumplir su deber de defender a nuestros ciudadanos», dijo Turchinov.

«Son absolutamente impotentes, más aun, algunas de las unidades colaboran con las organizaciones terroristas», reconoció.

La situación cada vez más crítica de Ucrania, sumada a la creciente presencia de tropas rusas en las fronteras este y sur de ese país, llevó a Estados Unidos a intensificar en las últimas 24 horas los contactos con sus aliados de Europa del Este en la OTAN.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, se reunió en el Pentágono con el ministro de Defensa de Estonia, Sven Mikser, y con su homólogo checo, Martin Stropnicky.

Paralelamente y como parte de los esfuerzos del gobierno de Barack Obama por reforzar sus alianzas geopolíticas, el vicepresidente estadounidense, Joseph Biden, se reunió con el primer ministro letón, Laimdota Straujuma, en la Casa Blanca.

En dichas reuniones coincidieron en la necesidad de que Estados Unidos y Europa se mantengan «unidos para hacer frente a las acciones rusas que buscan desestabilizar a Ucrania y también a su ocupación ilegal de Crimea», informó la Casa Blanca en un comunicado.

En concreto, el Pentágono desplegó pequeños contingentes en Europa Central y Oriental, que por ahora suman unos 600 militares, desde que Crimea votó masivamente en un referendo por desprenderse de Ucrania y volver a formar parte de Rusia.

Los países occidentales, encabezados por Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, reiteraron hoy sus acusaciones contra Rusia por el deterioro de la situación de Ucrania y advirtieron que endurecerán las sanciones.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Samantha Power, acusó a Moscú en el Consejo de Seguridad de seguir apoyando a las milicias pro rusas que tomaron edificios públicos en el este del país y  protagonizaron diversos hechos violentos.

You may also like