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Julio Torrada, abogado del padre de la víctima, aclaró que todo podría ser una estrategia de los acusados para evitar una condena.

Julio Torrada, abogado querellante que representa al padre biológico de la pequeña Priscila Leguiza, reveló que el pastor de la secta Ejército de Dios está siendo investigado pero dijo que hay que ser prudentes ya que podría tratarse de una estrategia de los acusados para evitar una condena.

“Los acusados siguen detenidos luego de que se negaran a prestar declaración. Entiendo que hay elementos contundentes para que el juez les dicte la prisión preventiva”, explicó Torrada.

También explicó que “todo parece indicar que que hubo otros involucrados más allá de la madre y el padrastro. Me refiero a este supuesto asesor espiritual o pastor y a los hermanastros de Priscila”.

Sin embargo, el letrado aclaró que hay ser “muy prudente” con esta línea de investigación ya que “podría ser una estrategia de los acusados para decir que actuaron bajo la influencia de una secta”.

Estamos hablando de una madre que fue a establecer un vínculo con la menor y por medio de promesas y engaños se la llevó de la casa de su padre.

Cuando la nena empieza a pedir que quiere volver con su padre podría haber sido el desencadenante de la paliza que le costó la vida.

El cadáver de Priscila Lafuente fue hallado por la policía el martes por la mañana, entre los pastizales y arbustos de un arroyo ubicado debajo del puente de avenida Mitre, casi calle 44, en Berazategui, próximo al límite con la vecina localidad de Guillermo Hudson, en el sur del conurbano.

La madre de la niña denunció la desaparición de su hija durante las primeras horas del lunes, pese a que, según su versión, faltaba de su casa desde el sábado.

Tanto la madre como el padrastro quedaron detenidos luego de que Verón Bisconti, bombero exonerado de la Policía Federal, aparentemente “se quebró” en sede policial y relató que Lafuente golpeó a la niña durante la noche del pasado viernes 3 de enero, que la acostaron a dormir y que a la mañana siguiente la encontraron muerta.

El hombre dijo además que tras intentar incinerar el cadáver de Priscila en la parrilla de la casa, la noche del sábado lo envolvieron en una bolsa de plástico y lo trasladaron en un cochecito para bebé hasta el arroyo “Las Conchillas”, ubicado a unos 800 metros de la vivienda.

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