Noti - Denuncias: (3804) - 560150

“Hay que esperar, porque fue una operación compleja”, dijo la mamá. El pequeño de dos años había vuelto a la lista de espera del INCUCAI debido a que el trasplante que recibió no respondía correctamente.

Los padres del niño que fue sometido a un trasplante de corazón hace una semana en el Hospital Juan P. Garrahan afirmaron hoy que el órgano “está funcionando perfectamente”, aunque manifestaron que “hay que esperar, porque fue una operación compleja”.

La madre del niño, Belén Ramos, dijo en declaraciones a la prensa que los médicos “pidieron que seamos cautelosos, aunque el cuerpo de Renzo está respondiendo como se esperaba”.

“Esperan pasar esta noche y después le empezarán a sacar de a poco las drogas”, sostuvo la mujer, y manifestó que “hay que esperar porque fue una operación compleja”.

La madre del niño expresó que “los médicos están esperando ver cómo pasa la noche. Su corazón está trabajando 100 por ciento. El corazón funciona bien” y manifestó que el niño “está sin asistencia mecánica”.

“El corazón funciona desde ayer a la tarde”, afirmó, mientras el padre del niño, Haroldo Antonelli, dijo que el órgano está respondiendo “perfectamente”. La abuela del niño, Patricia Leguiza, dijo esta mañana a la prensa que el corazón que recibió su nieto “no alcanza, está trabajando a un 50 por ciento” y expresó que el menor de edad reingresó a la lista de espera del INCUCAI.

Leguiza dijo que hoy iba a ser “un día clave” para el niño porque sería sometido a “una prueba” para determinar si el corazón puede funcionar solo o deberá continuar con asistencia mecánica hasta afrontar un “retrasplante” cardíaco.

“No fue un rechazo de Renzo al órgano, pero el corazón no cubre las necesidades que tiene él, el corazón no alcanza, está trabajando a un 50 por ciento. Renzo hoy es una Ferrari y ese corazón es un Fiat 600”, había expresado la abuela del niño.

Leguiza, además, había confirmado que el menor de edad reingresó en la lista de espera del INCUCAI ante un eventual nuevo trasplante de corazón.

“Van a desconectar el aparato que le está dando fuerza a ese corazón” para evaluar cómo reacciona, explicó la abuela del niño, y dijo que “no volverá a ser conectado a un corazón artificial”.

La mujer sostuvo que “las opciones son que funcione como él necesita el corazón o un retrasplante”.

El niño de 2 años fue trasplantado el primer fin de semana de junio, en una intervención que se prolongó durante 14 horas en el Hospital Juan P. Garrahan.

Asimismo, fue sometido a un trasplante a raíz de una enfermedad cardíaca que se le detectó antes de nacer que le impedía el desarrollo del miocardio, por lo que el músculo cardíaco no tenía fuerza para bombear sangre y oxigenar el resto del cuerpo.

El trastorno había obligado a conectarle un corazón artificial en octubre de 2012.

You may also like