ADMINISTRADOR BLOQUEADO

Sin su principal aliado político y económico, el Gobierno de Raúl Castro requiere de manera urgente incrementar su acceso a créditos y divisas.  Lo necesita para evadir la presión internacional por la apertura democrática. Así lo aseguró un alto funcionario de EEUU.

El director de Inteligencia Nacional, James Clapper, señaló es martes en su comparecencia escrita ante el Comité de Inteligencia de la Cámara baja que una prioridad para el Gobierno de Raúl Castro es “garantizar que la reforma económica no incremente la presión para una apertura política o mayores derechos individuales”.

“Con la muerte de su principal benefactor, Hugo Chávez, los líderes cubanos están tratando urgentemente de atraer socios con inversión extranjera e incrementar su acceso a divisas duras y crédito externo”, agregó.

Las medidas económicas adoptadas recientemente en la isla, como la expansión de las iniciativas privadas o el permiso de la venta de vehículos e inmuebles, son “populares, pero no han producido mucho crecimiento”, de acuerdo con el experto.

Clapper añadió que la fuerte represión de protestas pacíficas y un incremento en los arrestos de corta duración indican que “los cambios económicos no estarán atados a cambios políticos”.

En cuanto a la reciente reforma migratoria adoptada en Cuba, Clapper indicó que sólo ha producido un “incremento modesto de visas estadounidenses” y que los países de la región tampoco han detectado un incremento en los ingresos de ciudadanos cubanos.

Clapper no aportó detalles sobre los esfuerzos de La Habana de sobreponerse a la desaparición física de Chávez, quien durante sus 14 años en el poder brindó una cuantiosa asistencia económica a Cuba.

Sobre Venezuela, Clapper definió al presidente encargado Nicolás Maduro como “un viejo aliado de Chávez que casi con certeza continuará las políticas socialistas” de éste. Maduro se medirá el 14 de abril con el opositor Henrique Capriles en comicios generales en los que se elegirá al sucesor de Chávez, fallecido el pasado 5 de marzo.

Clapper remarcó que el próximo gobierno deberá “enfrentar las consecuencias de un entorno empresarial muy deteriorado y crecientes desbalances macroeconómicos” y que las “obligaciones de deuda consumirán una proporción creciente de los ingresos petroleros, aún si los precios del crudo permanecen altos”.

You may also like