Noti - Denuncias: (3804) - 560150

Mientras descendía a la altura de Misiones, las autoridades de Chaco, Santa Fe, Corrientes y Entre Ríos pusieron en marcha operativos para evacuar a personas y animales.

En Corrientes, donde ya hay 139 familias evacuadas en varias zonas costeras, aguardaban que entre la tarde del viernes y la mañana del sábado el pico de la crecida alcance la capital y las localidades de Itatí y Paso de la Patria.

Las zonas más afectadas eran Ituzaingó, la isla Apipé, Itatí y Paso de la Patria. El intendente de la capital correntina,  Fabián Ríos (FpV), informó que relocalizaron a 16 familias de algunos barrios “porque con la altura del río a 6,50 metros el agua ya avanza sobre las viviendas”.

El jefe de operaciones de Defensa Civil, Orlando Bertoni, indicó que la situación por la crecida del Paraná “sigue siendo preocupante, pero está controlada”.

La costa chaqueña estaba en alerta porque el nivel del agua llegó a 6,12 metros en el puerto de Barranqueras, por lo que el Comité Provincial de Emergencia dispuso medidas para la evacuación en varias localidades costeras.

En ese marco se estimó que 3.000 personas deberán movilizarse desde sus viviendas ubicadas en las zonas inundables del Paraná hasta lugares a salvo de la creciente, que llegaría entre el domingo y el lunes próximos con una marca de entre 7,50 y 8 metros en Barranqueras.

El fenómeno afecta a los municipios de Isla del Cerrito, Margarita Belén, Colonia Benítez, Barranqueras, Puerto Vilelas y Basail. En el sur del Puerto Vilelas y en Basail la actividad ganadera se verá afectada y deberán movilizarse alrededor de 20.000 animales.

Varias áreas del gobierno chaqueño articulaban con las comunas ribereñas y las fuerzas de seguridad las acciones claves para afrontar la crecida.

En la ciudad de Santa Fe, en tanto, por segundo día consecutivo el río mantenía un nivel “estacionario” y recién entre el 25 y el 27 de este mes llegaría el pico de la crecida, según datos del Centro de Informaciones Meteorológicas de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad Nacional del Litoral.

La marca en la capital provincial era de 4,18 metros, cuando el nivel de alerta es de 5,30 y el de evacuación 5,70 metros. El ingeniero Luis Lenzi, de la delegación local del Instituto Nacional del Agua (INA), dijo a Télam que “los análisis de los organismos del área indican que el río crecería en el orden de los 6 metros en el puerto de Santa Fe, y a 5,40 en el de Rosario”.

“Teniendo en cuenta que la cota de evacuación es de 5,70 metros, la creciente que se espera en la capital provincial estaría en 30 centímetros por encima de ese nivel en los lugares más bajos”, señaló.

En Paraná, la delegación local del INA estimó que el impacto de la crecida frente a la costa entrerriana sería mucho menor a lo anunciado inicialmente.

A principios de esta semana el organismo pronosticó que la altura del río en el puerto de la ciudad de Paraná llegaría el 26 de este mes a los 5,90 metros, pero un nuevo informe da cuenta que el pico sería de 5,10, 10 centímetros por encima del nivel de evacuación.

No obstante, el gobierno entrerriano y los intendentes de la costa del Paraná diagramaban acciones preventivas para enfrentar el fenómeno.

El ministro de Gobierno, Adán Bahl, informó que está en vigencia “el protocolo predeterminado para este tipo de situaciones”, y que hicieron un primer relevamiento de las personas que pueden ser  afectadas por la creciente y los lugares adonde alojarlas.

Según las primeras estimaciones, se calcula que en la ribera entrerriana bañada por el río Paraná será necesario evacuar entre 1.500 a 2.000 personas, cifra que dependerá del comportamiento del río.

En tanto, las autoridades de la provincia de Buenos Aires pusieron hoy en marcha un Plan de Contingencia por la crecida del Paraná pero confían en que el agua se disipe y no afecte ese territorio.

El director de Defensa Civil, Luciano Timerman, explicó que la situación de alerta rige desde la ciudad de San Nicolás hasta San Fernando.

El funcionario precisó que el Comité de Crisis monitorea en forma permanente la situación para asistir a los eventuales damnificados y evitar pérdidas. “Nos preparamos para lo peor pero esperemos que como el año pasado el agua se disipe y no llegue a la provincia”, manifestó Timerman.

You may also like