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El arquitecto de la nueva propiedad de la diva cuenta Intimidades del proyecto.

George Harrison fue el primer Beatle en tener una mansión –Friar Park– completamente a prueba de fans. Una fortaleza inexpugnable, rodeada de muros altísimos. Elvis Presley tuvo en su legendaria Graceland (hoy museo) un refugio de estilo arquitectónico tradicional, custodiado por altísimas rejas. El rey del pop, Michael Jackson, convirtió su mansión, Neverland, en una especie de parque de diversiones personal, donde había más personal de seguridad que de limpieza. Históricamente, las más grandes estrellas han tendido a resguardar su privacidad detrás de altos muros, rejas infranqueables y custodios del tamaño de una heladera con freezer.

Pero los tiempos cambian y la distancia es la nueva pared que separa a ricos y famosos del resto de los mortales. Ya no hace falta esconderse detrás de un muro digno de Roger Waters. Alcanza con irse lo suficientemente lejos, a un lugar inaccesible.

El cerro en las afueras de Pueblo Garzón, 60 kilómetros al norte de Punta del Este, queda exactamente en medio de la mismísima nada. “No había caminos para llegar, solo un sendero, tuvimos que construirlos nosotros para pasar los camiones”, explica el arquitecto Javier Gentile (50), el hombre detrás de la nueva megamansión de la diva máxima argentina: Susana Giménez.

Mentiras y verdades. La distancia y el secretismo de la estrella televisiva han hecho que se tejieran, en torno a su nuevo proyecto inmobiliario –110 hectáreas en el punto más alto del lugar, con impresionantes vistas panorámicas–, una pila de leyendas urbanas. Se habló de un presupuesto superior a los diez millones de dólares, se dijo que la casa tendría sus propios viñedos –y una cava subterránea de más de cien metros cuadrados– e inclusive se especuló con que, dada la distancia, la blonda conductora estaría tentada con la idea de comprarse su propio helicóptero, algo bastante usual (“Corcho” Rodríguez y Cristiano Ratazzi no solo tiene sus propios helicópteros, sino que hasta los pilotean ellos mismos; y Marcelo Tinelli estaría gestionando la autorización ante las autoridades para construir un helipuerto… y hasta planea aprender a pilotear).

Pero más allá de las especulaciones, la verdad es que no hay ningún helipuerto en los planos de la nueva casa. Alguna vez, Susana ha visitado la obra en un helicóptero alquilado, pero no está decidida a comprarse uno. El vino seguirá viniendo de las mejores bodegas de Argentina, Chile y Uruguay, pero no hay indicios de que vaya a construirse una infraestructura para producirlo “en casa”. En cuanto al costo del refugio, según fuentes del mercado inmobiliario, alcanzaría los US$ 10.000.000 si se suma el valor por el que habría adquirido el terreno -alrededor de US$ 1.300.000- y la inversión en la obra.
La construcción de una sola planta y sin desniveles –hecha en piedra de extracción local, pensando en el cuidado del medio ambiente, aunque con la dificultad que implicó nivelar un terreno rocoso– tendrá una sola excentricidad: un zoológico personal, al mejor estilo Michael Jackson. “A Susana le gustan mucho los animalitos”, afirma un allegado, “En La Mary, en una época, tenía un toro que se llamaba Tito, al que le daba de comer en la boca… ella lo llamaba… ‘¡Titoooo!’… y el animal le contestaba… ¡Muuuuuu!”.

La mudanza. El otro rumor que circuló en torno a la nueva residencia de verano de Giménez fue que planeaba inaugurar la casa a fin de este verano. “Imposible”, el arquitecto a cargo de la obra es terminante, “la casa va a estar terminada recién para junio o julio”.

Qué hará la megaestrella con “La Mary”, su finca actual de 17 hectáreas en la zona de Rincón del Indio, es aún un misterio. La noticia de que le habrían ofrecido alrededor de 22 millones de dólares por la propiedad se quedó cortísima. Ofertas sucesivas elevaron la apuesta a más del doble, llegando inclusive a los 50 millones de dólares. Es razonable: hace más de dos años, el municipio modificó la reglamentación sobre urbanización en esa zona y, ahora, se pueden construir pequeñas torres con servicios y amenities, e inclusive hoteles y hasta un shopping. Los cuervos del desarrollo inmobiliario a ambos lados del río revolotean hace rato en torno a “La Mary”. Por cara que sea, invertir en esa propiedad solo por la ubicación y el valor del terreno, es comprar una gallina que ponga huevos de oro.

Pero, además, la tradicional casa de Susana dejó de ser un lugar privado. Muchas edificaciones alrededor tienen terrazas que permiten la visión por encima de la pared. Inclusive, algunos de los árboles han sido “apuñalados” con estacas de madera que los paparazzi usan a modo de escalones para sacar la infaltable foto anual de la diva en topless. “A esta altura, está saturada de todo eso”, agrega Gentile.

Detrás de las paredes. En realidad, los hombres detrás de la obra en la nueva residencia son dos: los hermanos Javier y Gerardo Gentile (47). Hace 25 años, en sociedad con el decorador Juan Ricci, se instalaron en la zona de La Barra, en una época en la que aún la península era el ombligo del mundo y el que hoy es el balneario más paquete y concurrido de Punta del Este era apenas un lugar tranquilo al que escapar del ruido del centro, “lleno de bohemios y pescadores”, recuerda Javier Gentile. Con Gerardo instalado en Buenos Aires, Javier abrió su estudio en Punta, desde el que se dedicó a trabajar “por el pancho y la Coca”, rememora los inicios.

Sus primeros trabajos fueron locales comerciales y stands de diferentes marcas. Fueron los precursores en el diseño de los paradores playeros y, con el tiempo, llegaron a ser el estudio más requerido para la ambientación de las fiestas más top de la temporada. Ese camino los vinculó a los habitués más encumbrados del balneario uruguayo. Hoy, Javier Gentile es sin lugar a dudas “el arquitecto de los famosos”, con una clientela fiel y exclusivísima para la que su estudio trabaja –tanto en construcción como en decoración– en Argentina y en Uruguay. En su agenda figuran nombres como Franco Macri, Francisco De Narváez, Paula Cahen D’Anvers y Santiago Soldati, además de Susana Giménez, con la que tienen una relación de larga data, que incluye varios diseños de escenografía para su programa de televisión.

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