Noti - Denuncias: (3804) - 560150

La medida está destinada a aplacar la reciente escalada inflacionaria y a fomentar la actividad productiva. El gobierno de Dilma Rousseff logró abaratar los costos de la energía hasta un 32 por ciento tras renegociar los contratos de concesión y reducir los impuestos sobre el sector. La presidenta anunció además una mayor reducción en las tarifas de energía eléctrica y descartó un racionamiento que se había especulado a nivel nacional a raíz de la baja producción de las hidroeléctricas.

En un mensaje a la nación, la gobernante calificó como “equivocadas y sin fundamento” las previsiones que hablaban de un riesgo de racionamiento generalizado de luz como el que se realizó en el año 2001 a causa de una fuerte sequía.

En este sentido, explicó que Brasil “tiene y tendrá energía más que suficiente para el presente, para el futuro, sin ningún riesgo de racionamiento”.

También enfatizó que su gobierno está realizando grandes inversiones para duplicar en 15 años la capacidad instalada de energía eléctrica de Brasil (actualmente de 121mil megavatios) y recordó que el país cuenta con diversas fuentes de abastecimiento, como usinas hidroeléctricas, nucleares, térmicas y eólicas.

“Tendremos toda la energía que Brasil necesita para crecer bien este y en los próximos años”, recalcó en el mensaje.

En los últimos meses, Brasil afrontó por falta de lluvias, una reducción dramática en los niveles de las reservas hidroeléctricas, lo que obligó a accionar su parque de termoeléctricas.

En ese contexto, Rousseff indicó este miércoles que ya se inició la temporada de lluvias con lo que se reducirá gradualmente la necesidad de termoeléctricas y anunció que firmó un decreto que reduce este año el costo de las tarifas para el consumo doméstico y empresarial.

“La cuenta para los hogares se reducirá en un 18 por ciento y hasta en un 32 por ciento para la industria, agricultura y comercio”, indicó.

Hasta la semana pasada, el gobierno había previsto un recorte inicial de tarifas del 16 por ciento y hasta el 28 por ciento, en las áreas doméstica e industrial respectivamente.

El gobierno de Rousseff logró abaratar los costos de la energía tras renegociar los contratos de concesión eléctrica con la mayoría de empresas de los estados y reducir los impuestos sobre el sector.

Con la acción, la jefa de Estado cumplió una promesa del año pasado en la que sostuvo que estaba dispuesta a derrumbar el alto costo del fluido eléctrico, ubicado en 180 dólares por megavatio/hora y calificado como uno de los más caros del mundo.

You may also like